Acogimiento y adopción. Dos opciones diferentes que, a veces, se encuentran.

11 de febrero de 2022

«Hola, me gustaría adoptar a uno de esos niños de los que habláis«. Este mensaje nos ha llegado muchísimas veces y somos conscientes de que seguirá haciéndolo. Y en todas esas ocasiones y en tantas como sea necesario, explicaremos que, adopción y acogimiento familiar, son opciones diferentes.

La explicación más sencilla atendiendo a su definición sería que: el acogimiento tiene una duración determinada y el principal fin es ayudar al menor o la menor; mientras que, la adopción es firme e irreversible (para siempre). Además, en esta última, se establecen vínculos legales entre la familia y el menor al igual que con hijas e hijos biológicos. Pero, si con esto, aún no te termina de quedar claro, no te preocupes, porque cuando termines de leer este post, lo sabrás diferenciar perfectamente.

Aclarando conceptos: ¿cuándo se da el acogimiento familiar?
Vamos a empezar porque hay realidades que no nos gustaría tener que saber, pero existen. Hay niños, niñas y adolescentes que sufren maltrato, abandono, negligencias en los cuidados, etc. Siempre salen en estas noticias y sabemos que, muchas veces, tienen que ser separados/as de sus familias para garantizar su seguridad. Ahora bien ¿qué pasa con estos niños y niñas una vez han sido separados? ¿Quién les cuida?

Si alguien de su familia (tíos / abuelos, etc…) puede y quiere cuidarles, pasan a vivir con ellos. Esto se llamaría acogimiento en familia extensa y es la modalidad de acogimiento familiar que más se da.

¿Y si no hay nadie de su familia que quiera y pueda hacerse cargo? Entonces pasarían a crecer en un centro de protección. Allí están bien cuidados pero, debemos tener en cuenta que son niños, niñas y adolescentes que, generalmente, necesitan sanar heridas. Que necesitan saber qué es una infancia «normal»: Que les lean un cuento por las noches, que les pregunten cómo les ha ido el cole, que les den un abrazo cuando lo necesiten. Es decir, necesitan crecer en un hogar, aunque sea de manera temporal. ¿Qué son los hogares temporales? ¿Quién podría hacer esto? Las familias acogedoras.

"¿Y luego se van? Yo no podría" El acogimiento familiar lo realizan familias solidarias que cuidan a niños y niñas de manera temporal
Familias solidarias que cuidan a niños y niñas de manera temporal

Hogar temporal, familias acogedoras
Las familias acogedoras son familias solidarias que cuidan a estos niños y niñas el tiempo que necesitan mientras su familia biológica no puede hacerlo. Estos niños y niñas solo quieren que les quieran. Quieren sentir que no están solos. La familia acogedora es como un paraguas mientras pasa la tormenta, puesto que la idea es que vuelvan algún día con la que siempre fue su familia, es decir, con su familia biológica. De hecho, se intenta que los lazos con la familia biológica permanezcan siempre y suelen tener visitas para verles y que el vínculo siga ahí.

Sin embargo, si por diversas circunstancias, no se recomienda que el niño o la niña que ha sido acogido vuelva con su familia biológica, habría que buscar otra medida de protección más estable como puede ser el acogimiento permanente o la adopción.

¿En qué consiste el acogimiento permanente?
El acogimiento permanente se da hasta los 18 años

¿Qué es el acogimiento permanente?

Es una modalidad de acogimiento que se da cuando no se prevee que un niño o una niña pueda volver con su familia biológica y la posibilidad de adopción improbable. Es decir, se trata de niños, niñas y adolescentes que, de no ser por la familia acogedora permanente, probablemente pasarían toda su infancia en un centro hasta los 18 años.

Pongamos por ejemplo un niño o una niña que ya lleva un par de años en una familia acogedora (en la modalidad de acogimiento temporal), una vez transcurrido ese tiempo, esa modalidad de acogimiento se agota, entonces, si está bien con su familia acogedora se les suele proponer el acogimiento permanente. Si aceptan, estaría bajo los cuidados de esa familia hasta la mayoría de edad. A los 18 años, pueden decidir si continuar con su familia acogedora (siendo esta la opción más común), intentar independizarse o intentar volver con su familia biológica.

Adopción y acogimiento: cuándo se encuentran.

La adopción, como ya habrás podido ver, es una opción diferente. La adopción es permanente y se da cuando una persona o una familia quiere tener un hijo o una hija. Además, los lazos con la que hubiera sido su familia biológica no existen.

Pongamos el caso de un bebé que es rechazado al nacer, en el mismo hospital. Una vez sucede, se activan todos los mecanismos necesarios para que ese bebé vaya en adopción. Pero… ¿y mientras? ¿Qué pasa mientras se busca a la familia adoptiva, se le informa y se realiza todo el proceso burocrático? Pues mientras esos bebés deberían estar con una familia de acogida, así lo dice la Ley.

Además de los bebés que son rechazados al nacer, hay otros bebés, que quizás sí que fueron a casa con su madre biológica pero que por determinadas circunstancias (negligencias en cuidados, abandono, adicciones, etc) son retirados para garantizar su seguridad. ¿Estos niños y niñas (igual ya no son bebés) también irían a adopción? Puede que sí o puede que no. Dependiendo de cada caso y teniendo en cuenta siempre el Interés Superior del Niño o la Niña.

Por ejemplo, si un niño o niña es retirado de su familia biológica para garantizar su seguridad y no se prevee o no se aconseja regreso a la misma, debería estar con una familia de acogida mientras se hacen los trámites necesarios para que este niño o esta niña vaya a la que será su familia definitiva, su familia adoptiva. Las familias de acogida que han vivido esto dicen que es maravilloso poder entregarle un hija o un hijo a unos padres adoptivos que llevaban tanto tiempo esperando.

El acogimiento permanente se da hasta los 18 años

Adopción en la edad adulta.
Quedaría por explicar el caso, quizás menos común pero, que también se da y existe, de la adopción en la edad adulta. A menudo, está vinculado a un acogimiento permanente. Es decir, una familia que ha estado acogiendo hasta los 18 años a un menor y que, una vez cumplida la mayoría de edad, ambas partes deciden que quieren pertenecer a la misma familia estableciendo lazos legales, permanentes e, incluso, compartiendo el mismo apellido.

Burocracia y procesos

A menudo, se confunden los procesos de acogimiento y adopción y no son iguales. De hecho, el procedimiento para acoger es mucho más sencillo. Para acoger sólo hay que rellenar una documentación, hacer un breve curso y recibir una valoración psicosocial. Es decir, en unos meses una familia ya puede obtener la idoneidad para acoger.

Hay que tener en cuenta que estamos hablando de dejar a un pequeño/a en cuidados de otra familia, si alguna vez no pudiéramos cuidar de nuestros hijos, a todos nos gustaría asegurarnos al 100% de que estará bien con la familia a la que va a ir.

Como suele decirse, en acogimiento no son las familias las que llevan muchos años esperando a que llegue el que será su hijo o hija, sino que son los niños y niñas los que llevan mucho tiempo esperando a tener una familia que les cuide. Y eso es una lista de espera terrible.

Y, si tras leer este post, sigues teniendo alguna duda sobre las diferencias entre adopción y acogimiento, siempre puedes preguntarnos.