¿Cuál es la diferencia entre familia extensa y familia ajena?

familia extensa y familia ajena


Si un menor es acogido por alguien que pertenezca a su familia (abuelos/as, tíos/as, etc) estaría acogido en familia extensa, sin embargo, hay veces que esto no puede darse y entonces, podría ser acogido por una familia ajena.

Hay niños y niñas que viven bajo unas circunstancias inauditas por parte de sus progenitores: maltrato, abandono, negligencias en los cuidados, enfermedades mentales, etc. Cuando esto sucede, debe ser separado de su familia biológica para garantizar su seguridad. No obstante, siempre se intenta que permanezca en su núcleo familiar. ¿Esto que quiere decir? Que siempre que sea posible, el menor o la menor irá a vivir con sus (abuelos/as, tíos/as, etc). De hecho, el acogimiento en familia extensa es el más común.

La Junta de Andalucía define así esta diferencia:


Se considera familia extensa aquella en la que existe una relación de parentesco por consanguinidad o por afinidad hasta el tercer grado, entre el menor y los solicitantes del acogimiento. Los acogimientos en familia extensa tiene carácter preferente con respecto al acogimiento en familia ajena.


Pero ¿qué pasa si nadie de la familia quiere o puede cuidar a estos niños y niñas? Deberían pasar a estar en acogimiento familiar con una FAMILIA AJENA, así lo dice la ley y el interés superior del menor.

Sin embargo, no siempre hay suficientes familias, y en ese caso los peques pasan a lo que se llama acogimiento residencial, es decir, pasan a crecer en un centro. Allí esperan a que se les pueda encontrar una familia para poder vivir con ella el tiempo que lo necesiten.

Recordemos que son niños y niñas que han pasado por situaciones muy complejas y, aunque en un centro están muy bien cuidados, necesitan mucho cariño para poder sanar sus posibles heridas.

La Ley 26/2015, de 28 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia habla sobre la prioridad a que los y las menores estén en una familia en su artículo 12:


Artículo 12. Actuaciones de protección. 1. La protección de los menores por los poderes públicos se realizará mediante la prevención, detección y reparación de situaciones de riesgo, con el establecimiento de los servicios y recursos adecuados para tal fin, el ejercicio de la guarda y, en los casos de declaración de desamparo, la asunción de la tutela por ministerio de la ley. En las actuaciones de protección deberán primar, en todo caso, las medidas familiares frente a las residenciales, las estables frente a las temporales y las consensuadas frente a las impuestas.


Las familias ajenas, por tanto, son familias solidarias que integran a los niños y niñas que lo necesitan en su familia, como uno más. Les cuidan, les llevan al cole, les educan, les ponen límites, les dan abrazos cuando lo necesitan o les leen un cuento antes de dormir. Y, todo esto, lo hacen siempre durante un tiempo, tiempo que le da la oportunidad a la familia biológica para solventar la situación que provocó el desamparo.

Durante ese tiempo, se intenta que los niños y niñas acogidos mantengan el vínculo con sus familias biológicas. Para eso mismo, se establecen una serie de visitas en las que no está presente la familia de acogida. La periodicidad y tiempo de estas visitas serán establecidas por un equipo de profesionales.

La familia acogedora debe respetar a la familia biológica y colaborar para que el pequeño/a que tienen acogido/a mantenga el vínculo con su familia biológica, a no ser que se desaconseje por diversos motivos.

Así se indica en la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, de modificación parcial del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Artículo 2. Interés superior del menor:

c) La conveniencia de que su vida y desarrollo tenga lugar en un entorno familiar adecuado y libre de violencia. Se priorizará la permanencia en su familia de origen y se preservará el mantenimiento de sus relaciones familiares, siempre que sea posible y positivo para el menor. En caso de acordarse una medida de protección, se priorizará el acogimiento familiar frente al residencial. Cuando el menor hubiera sido separado de su núcleo familiar, se valorarán las posibilidades y conveniencia de su retorno, teniendo en cuenta la evolución de la familia desde que se adoptó la medida protectora y primando siempre el interés y las necesidades del menor sobre las de la familia



Hay que tener en cuenta que, estos son indicaciones de carácter general. Ya que, por ejemplo, en el acogimiento de urgencia, que suele ser con los bebés y niños y niñas más pequeños/as, se busca evitar que pasen por un centro y que, por tanto, vayan directamente a una familia.

Y, por último, hay que tener claro que no todos los niños y niñas que están en residencia pueden ser acogidos.

Queremos recordar que seguimos necesitando familias solidarias. Familias ajenas que quieran cuidar a estos niños y niñas que solo quieren saber lo que es el calor de un hogar mientras su familia no puede cuidarles. Sobre todo, nos hacen falta familias que quieran acoger a niños y niñas mayores de 7 años o a grupos de hermanos/as. Así que, sí tú también quieres ser una de esas familias ajenas acogedoras sólo tienes que llamarnos.

Te recordamos que nosotros trabajamos principalmente en #Málaga provincia, pero el acogimiento familiar se hace en todas las provincias de España y en todas necesitan familias.