La Feria que no recuperarán 300 niños, niñas y adolescentes de Málaga.



Vuelve la Feria de Málaga tras dos años de pausa por la Pandemia. Sin embargo, hay más de 300 niños, niñas y adolescentes que no «recuperarán» esta festividad. En este post te contamos por qué.

¡HA VUELTO LA FERIA! Sí, y si estás leyendo esto, esperamos que estos días disfrutes mucho de tu familia, ya sean de sangre, de corazón o elegida. Independientemente de que te guste o no esta festividad, ahora que regresa tras dos años de ausencia, nos ha hecho pensar sobre que no todas los niños y niñas recuperarán esta «normalidad».

A veces, damos por hecho cosas tan sencillas como tener una familia que tenga tiempo de ocio contigo. Tiempo de ocio no tiene por qué ser montarse en todos los cacharritos, comprar algodones de azúcar y vestirse de flamenco. Tiempo de ocio puede ser ver una peli en el sofá a golpe de ventilador, jugar un parchís o echar un rato de playa con unas pipas. Son cosas que todos y todas tenemos, que damos por hecho, que no valoramos porque están ahí… Y, sin embargo, aquí, en tu propia ciudad, hay casi 300 niños, niñas y adolescentes que no las tienen. Vuelve la feria, sí. Recuperamos esta verbena de compartir momentos agradables con las personas que nos rodean… Pero no para todos los niños y las niñas será así.

Feria de Málaga infancia

Te hablamos de los niños, niñas y adolescentes que han tenido una infancia, generalmente, complicada. Que han sido separados de sus familias para garantizar su seguridad. Que crecen en un centro, y, generalmente, son víctimas de una situación que no han elegido.

Piensa en lo que comentábamos antes, en las cosas que dábamos por hechas, piénsalo con estos niños y niñas que no están con su familia. Cuando decimos que su infancia no está «normalizada» hablamos de que cuentan con esa sensación de «estar en casa» y todo lo que eso representa: Ya sea ir a la feria, salir a dar un paseo, sentirte seguro en tu cama o acostarte con la tranquilidad de que al día siguiente te cuidarán. Y, aunque no lo creas, en tu propia ciudad, hay 300 niños, niñas y adolescentes, que no están con sus familias y que tampoco lo estarán estos días. ¿Dónde están?

Al separarles para garantizar su seguridad, pasan a crecer a un centro, donde no les falta nada de lo básico para vivir, pero no es un hogar. Crecen con profesionales que les cuidan, pero que, por supuesto, tienen unos turnos de trabajo y unas vacaciones. Están bien alimentados, pero nunca viven algo tan sencillo como ir al súper con alguien de su familia. Tienen su camita, pero no se les puede leer un cuento a todos uno por uno de manera individualizada. Les dan medicinas si se ponen malitos, pero igual la persona que le puso el termométro por la noche no es la misma que se lo pone por la mañana. En definitiva, no cuentan con la cercanía de un entorno familiar, de un hogar.

¿Qué hacemos con estos niños, niñas y adolescentes? Tú podrías acogerles.
Acogerles o acompañarles. Siempre hablamos de acogimiento pero hoy queremos hablarte de las Familias Colaboradoras. Son familias solidarias que sacan a estos niños y niñas de los centros el tiempo que pueden: algunos fines de semana, algunos días de vacaciones, quizás en Navidad o en Semana Santa… Se trata de comprometerse con estos chicos y chicas y acompañarles en su tiempo de ocio, darles un hogar durante un tiempo, que tengan una infancia o adolescencia algo más «normalizada».

Se puede hacer sin contar con grandes sueldos, grandes casas, siendo una persona soltera, del colectivo LGTBI, con hijos o hijas o sin descendencia. Solo quieren que les quieran, que les acompañen. Si te gustaría DARLE LA VUELTA A LA OTRA CARA DE LA FERIA, aquí nos tienes. Te damos info sobre acogimiento familiar, los procesos, la documentación, preguntas frecuentes y testimonios de personas que ya han acogido. Te estamos esperando. TE ESTÁN ESPERANDO.