El papel de la familia



El objetivo de estos acogimientos no es el de sustituir a la familia del niño sino el de proporcionarle una experiencia familiar como alternativa a la vida en un centro de protección.

El rol del acogedor es ofrecer cariño y cuidados al menor mientras se le prepara para que vuelva con su familia de origen; debiendo darse estas tres condiciones fundamentales:

Claridad de roles: no se establecen roles paterno-filiales, ya que el menor tiene su propia familia con la que se identifica, por lo que no existe confusión ni en el niño ni en la familia.

Claridad de las expectativas: establecimiento de una temporalidad que ubica a los acogedores en la situación de finalización del acogimiento familiar.

Ausencia de motivaciones adoptivas: Dentro de los objetivos del acogimiento simple, permanente y de urgencia no se encuentra la constitución de una adopción posterior por lo que no cabe acoger a un menor con vistas a una adopción.