31 de mayo, Día Mundial del Acogimiento Familiar. Testimonio de dos familias acogedoras en Andalucía.



Hoy, día 31 de mayo, es el día Día Mundial del Acogimiento familiar. Un día que surge de la necesidad de dar a conocer una realidad tan silenciada como son los niños, niñas y adolescentes que están tutelados.

Son menores que, generalmente, han tenido unos primeros años de vida complicados. A veces, han tenido que ser separados de sus familias, en muchos casos, para garantizar su propia seguridad. Es por esto que necesitan mucho cariño y vivir bajo el calor de un hogar. Es por esto que necesitan una familia de acogida.

Hace unos años, movimos cielo y tierra para que hubiera un día, el Día Mundial del Acogimiento Familiar. Queríamos hacerlo de manera oficial y, confesaremos, que no encontramos cómo o dónde debíamos acudir. El año pasado, sin embargo, nos llegó desde ASEAF la convocatoria a la que se habían unido que, al parecer, provenía del extranjero. Por supuesto ¡nos sumamos! Es más, cuánto más abarque mejor, porque, como siempre decimos, el acogimiento familiar es algo que se hace a lo largo y ancho del planeta.

TESTIMONIOS DE DOS FAMILIAS ACOGEDORAS DE ANDALUCÍA
Con motivo de este día, estamos subiendo a redes sociales una foto con tres deditos y el hashtag #díadelacogimientofamiliar. Además, hemos querido traerte la historia de dos de nuestras familias acogedoras, porque no hay nada como las palabras de alguien que ya ha pasado por ahí. Te dejamos con los testimonios de Sara y Vicente y Bienve y Marisa y Pilar.

SARA Y VICENTE

Sara y Vicente decidieron acoger cuando se estaban planteando tener su cuarto hijo biológico «Nos pareció mucho mejor poder ayudar a otros iños que realmente nos podían necesitar y ofrecerles nuestra familia. Lo hablamos entre todos y decidimos tirar hacia delante»

Sara y Vicente han realizado tres acogimientos de 5 niños en total de entre 6 y 11 años en las modalidades de urgencia y temporal. Según cuentan, el cambio en los niños de cómo llegan a cuando se van, se nota «y mucho» «Conforme pasan los días y van teniendo una rutina, unos horarios para comer, dormir, etc… Eso y una simple atención de cariño y seguridad hacia ellos, ya empiezan a cambiar. Cuando se van, son otros niños distintos, se les ve en sus caras, en su sonrisas y, sobre todo, en su comportamiento.»

De hecho recuerdan el caso de un peque de 6 años que venía con un comportamiento violento, machista y sin respeto a nada ni a nadie. «Cuando se fue era totalmente distinto, su mejor amiga era una niña, dejó de tener esos arrebatos violentos, aprendió a leer y a darse cuenta de que hay otra vida, aparte de la que vivió y desconocía. Ha dejado muy buenos amigos aquí y nunca lo olvidaremos, fue un gran reto y lo superamos.»

Por supuesto, este día de #acogimientofamiliar no podían faltar las despedidas: «El mayor temor que tienen la mayoría de las personas con las que hablo, es el momento de la despedida. Siempre comentan: «yo no podría», «qué pena», etc. Yo siempre les respondo lo mismo, que creo que son excusas. ¿Acaso los acogedores somos insensibles? Al contrario, yo creo que esa sensibilidad es la que nos hace ofrecer nuestras familias, casas, tiempo, etc» […] «Claro que es duro, porque les coges cariño, pero luego llegan otros y llenan ese vacío. Además cuando se van es, normalmente, porque su familia se ha recuperado, y sientes que has hecho, como mejor sabes, ser su familia temporal. Y que ellos se van ahora al lugar donde tienen que estar, con los suyos.«

Por último, tienen un mensaje para las familias que se estén planteando acoger: «Les diría que no tengan miedo a las emociones que pueda causar una acogida. El 90 % son mas positivas que negativas.» […] «No hace falta ser una familia muy especial, simplemente convivir como una familia normal.»

MARISA Y BIENVE

Marisa y Bienve son un claro ejemplo de diversidad familiar. Bienve siempre había tenido muchas ganas de acoger. En su día se lo planteó con su pareja anterior para acogimientos de verano para niños y niñas de Chernobyl pero, al final no pudo realizarlo. Con el tiempo, Bienve conoció a Marisa, que había acogido varias veces a niños y niñas de nuestra provincia y, juntos, siguieron acogiendo.

Entre los dos, en total, han realizado 6 acogimientos de niños y niñas, desde un bebé de 2 meses, a niños y niñas entre 2 y 11 años, en la modalidades de urgencia, temporal y permanente.

Bienve, que siempre se había planteado el acoger a niños y niñas de otros países, reconoce que no sabía de la posibilidad de acoger en su propio entorno: «Hasta hace 3 años ni si quiera sabía que existía». Y aprovecha para lanzar un mensaje «Bajo mi punto de vista hay poca información en las redes sociales y en todos lados sobre el acogimiento»

Dice que ve a estos niños y niñas felices y muy a gusto estando acogidos, que se nota cómo han evolucionado de cuándo llegaron. Y contando esto, Bienve se emociona al recordar cuando fue al materno a recoger a un bebé de dos meses y medio: «Me agarró el dedo y estuvo más de una hora con el dedo agarrado, sin separarse de mi».

Por su parte, Marisa también se remueve un poco: «Algo que me ha marcado, por ejemplo, en este último acogimiento que estamos realizando, ha sido que, mi niña con diez años, me ha dicho con mucha pena y sentimientos, que entiende que los separen de su madre por que no haga las cosas bien, pero que ellos no hicieron nada para que los separasen (entre ella y sus hermanos). Se me partió el alma. Si tuviera un lugar más grande, sin duda nos hubiésemos traído a los cuatro.»

Bienve continúa con lo que le diría a una familia que se esté planteando acoger «le diría que no lo dude […] Obviamente lo recomiendo. Por muchos niños que se tengan o una familia muy grande, estos niños que vienen sin nada, es espectacular el cariño desinteresado que te dan. Si alguien puede hacerlo, que lo haga sin pensarlo. Van a ser muchas más las alegrías que cualquier problemita que pueda tener con estos críos.»

Marisa añade: «Es increíble la evolución que tienen desde la primera semana que se encuentran en casa. Los niños son esponjas y, en el caso emocional, todos los que hemos tenido necesitaban mucho apego.»

Recuerda, puedes apoyarnos simplemente SUBIENDO UNA FOTO CON 3 DEDOS Y EL HASHTAG #díadelacogimientofamiliar. En Málaga hay casi 300 niños, niñas y adolescentes esperando que una familia como las de Sara y Vicente o Bienve y Marisa. ¿Serás tú? Te están esperando.

NOTA: Por último nos gustaría recordar que, aunque las dos familias que salen aquí son heteros, el acogimiento familiar es una medida en la que, como hemos explicado muchas veces, no influye la orientación sexual, la identidad género, ni el estado civil.